
La Reflexología se basa en el principio de la existencia de zonas o puntos reflejos que están ubicados en los pies, las manos y algunos puntos en las orejas. Esta es una teoría de que existen micro-conexiones evidentemente nerviosas y linfáticas de muchos puntos específicos del cuerpo entre sí, está ampliamente comprobada. A esas áreas en donde se localizan zonas reflejas de cada parte del cuerpo, se les conoce como "Zonas Microreflejas".
Para ilustrar lo dicho anteriormente, propongamos un ejemplo: Tomemos un órgano especifico, que puede ser: la Vejiga Urinaria. Este órgano tiene pequeñas áreas microreflejas en la palma de las manos, en la planta de los pies, (vea el mapa de los pies en este mismo sitio) en el pabellón de la oreja, en el cuero cabelludo, en el iris de los ojos, en las uñas y en algunos sitios más (fin del ejemplo).
El origen de esta terapia es antiquísimo, al igual que la Acupuntura, la Reflexología data de más de 4000 años, por escritos encontrados en Lamasterios, Monasterios, etc. Las culturas avanzadas como los Egipcios, los Mayas, los Aztecas, los Incas y otros, la practicaban con muy buenos resultados.
El primero que sistematizó el tratamiento, a principio del siglo pasado, fue el médico estadounidense WILLIAM FITZGERALD (1872 - 1942). En 1917 publicó un libro donde se describe la práctica de esta técnica.
Con la Reflexología, se pueden tratar problemas en las articulaciones, el aparato digestivo, respiratorio, circulatorio, etc.
El objetivo de la Reflexología es obtener una respuesta saludable de los órganos, sistemas o estructuras a través de la adecuada estimulación aplicada a sus correspondientes microreflejos; logrando con ello establecer el balance natural de la energía y funcionalidad armónica de todo el organismo.
Fuente: http://www.revistamistika.com.ar


